Empleo y Salud impulsan un manual de buenas prácticas para prevenir el cáncer de piel en el trabajo

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Las Consejerías de Salud y Consumo y la de Empleo, Empresa y Trabajo, a través del Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales (IAPRL), han impulsado un manual de buenas prácticas de fotoprotección laboral en el exterior dirigido a trabajadores, empresas e instituciones andaluzas, elaborado por Soludable (Proyecto Activo de Prevención de Cáncer de Piel) desde el Hospital Universitario Costa del Sol de Marbella, cuyo objetivo es prevenir el cáncer de piel en el entorno laboral.
Las consejeras andaluzas de ambos departamentos, Catalina García y Rocío Blanco, respectivamente, han inaugurado este martes una jornada técnica en el Centro de Prevención de Riesgos Laborales de Sevilla bajo el título ‘Prevención del Cáncer de Piel Ocupacional relacionado con la Exposición a las Radiaciones Solares’, donde se ha presentado el referido estudio.
La titular de Salud y Consumo, Catalina García, ha destacado la importancia de esta Guía de Fotoprotección Laboral por su “gran utilidad” para técnicos y responsables de la salud y la seguridad en el trabajo, puesto que incluye las pautas y recomendaciones que los empleadores, sean administraciones o entidades privadas, pueden seguir para proteger a los trabajadores que desempeñan su labor al aire libre del efecto de una exposición excesiva a la radiación ultravioleta, efectos que van desde el cáncer de piel no melanoma, a daños oculares o trastornos en el sistema inmunológico.
“No podemos obviar, porque todos lo sabemos, que la exposición excesiva a la radiación ultravioleta (RUV) es la causa de cáncer evitable de piel no melanoma, el cáncer con mayor incidencia a nivel mundial, y que una correcta protección es la mejor forma de prevenirlo”, ha señalado la consejera, que ha incidido en que “los trabajadores de exterior tienen el doble de riesgo de sufrir cáncer de piel no melanoma que la población general”, además de que la incidencia de este cáncer va en aumento.
De hecho, ha explicado la consejera, la investigación realizada por el equipo de investigación del Proyecto Soludable, liderado por la doctora Magdalena de Troya, desde el Hospital Universitario Costa del Sol, y, en particular la investigación realizada, con fondos del Instituto de Prevención de Riesgos Laborales de Andalucía, pone de manifiesto “la situación de riesgo de exposición solar profesional en Andalucía y, sobre todo, la necesidad de pasar a la acción con políticas de fotoprotección laboral”.
La guía, un recurso gratuito para que sirva de hoja de ruta para los equipos de riesgos laborales y recursos humanos, tiene como objetivo el impulso de políticas de fotoprotección en el trabajo y propone medidas organizativas como evitar las horas pico de radiación y permanecer en la sombra, utilizar elementos naturales o artificiales para producir sombra, garantizar puntos de hidratación, o de carácter individual, como el uso de fotoprotectores (gafas de sol, sombreros, prendas de vestir que cubran brazos y piernas y cremas con fotoprotección).
Por su parte, la consejera de Empleo, Rocío Blanco, ha subrayado que la prevención del cáncer de piel de origen laboral, como de cualquier enfermedad profesional, así como preservar la salud y seguridad de las personas trabajadoras, están entre las prioridades del Gobierno andaluz.
En este sentido, ha recordado que la Consejería de Empleo y la Consejería de Salud firmaron recientemente un protocolo de colaboración para la gestión integral de las enfermedades profesionales, que se presenta como “una herramienta útil para trabajar conjuntamente y avanzar en este campo” a fin de dar respuesta a las necesidades existentes en este complejo ámbito, promoviendo tanto la prevención como el afloramiento de las patologías que pudieran ya haberse contraído en el entorno laboral.
Con todo, Blanco ha llamado a trabajar todos a una para prevenir y evitar las enfermades profesionales, como el cáncer de piel ocupacional relacionado con la exposición a las radiaciones solares, “todos tenemos que involucrarnos para que la cultura preventiva cale y seamos capaces de avanzar hacia esa ansiada ‘cota cero’ en términos de siniestralidad laboral porque cada muerte en el trabajo es un fracaso como sociedad”.