El Museo del Grabado acoge una muestra de Pablo Palazuelo

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La exposición ‘El número y la estampa’ del artista Pablo Palazuelo (Madrid 1916-2007) se podrá contemplar en el Museo del Grabado Español Contemporáneo hasta el próximo 6 de noviembre.


La exposición ha contado como comisario con José María Francisco Guinea y ha sido confeccionada por el propio museo a través de obras de una colección privada y fondos de la instalación marbellí. 

Pablo Palazuelo logró los principales premios en artes plásticas que puede alcanzar un artista como son la Medalla de Oro de Bellas Artes, el Premio Nacional de Artes Plásticas y el Premio Velázquez.

Las treinta y una piezas que conforman esta exposición de gráfica de Pablo Palazuelo muestran de manera eficaz la trayectoria, evolución e intereses profundos del artista bajo la impronta del taller de la estampa.

El comisario de la muestra ha señalado que cronológicamente, esta colección abarca casi cuatro décadas del trabajo de Palazuelo con ediciones, comenzando por la segunda litografía realizada por el artista y editada por Maeght en 1952, hasta una de sus últimas piezas estampada en Madrid en 1987 coincidiendo con su exposición en la galería Theo.

Especial interés muestran las piezas de los años cincuenta, expuestas de forma conjunta por primera vez. Son litografías, recogidas aquí en su totalidad, editadas por la galería Maeght de Paris con motivo de las colaboraciones de Palazuelo en la revista Derrière le Miroir –que tienen también presencia en la muestra– y las exposiciones colectivas e individuales del artista en la galería de Paris. Esta ciudad acogió desde 1948 el trabajo de nuestro artista siendo una de sus primeras actividades artísticas el aprendizaje de la litografía en el taller de René Jaudon en la École Nationale des Beaux-Arts.

Palazuelo realizó en el último medio siglo más de un centenar y medio de grabados, litografías, serigrafías y libros de artista con tipografía y gráfica, al hilo de su trabajo con la Galería Maeght y más tarde Galaería Lelong de París.


Las series de aguafuertes o la colección de litografías creadas para las imágenes de los carteles e invitaciones a las exposiciones de las sedes de Barcelona y París, así como su trabajo gráfico en la publicación Derroir le Miroir de la galería francesa, fueron creando un interesante corpus de obra gráfica original.


El carácter experimental de algunas piezas, la libertad del trabajo y la alta posibilidad de probar técnicas y soluciones gráficas del taller de estampa, procuraron a Palazuelo un territorio de generación de iedas más tarde desarrolladas en sus pinturas y esculturas y en directa relación con sus dibujos y diseños que no dejó de ejercitar hasta el final.


La “idea” del artista logró evolucionar un sentido de la geometría absolutamente personal, una especie de trasgresión a la geometría que denominó “transgeometría” y cuyo valor reside en ser más función que objeto en sí, ideada para crear sistemas de composición abiertos, mutantes y vivos.


Las formas y sus relaciones, así como los valores de color y textura, están dotados de un mecanismo próximo al símbolo, cuyo significado se revela individualmente en cada espectador y referidas a estructuras arquetípicas albergadas en nuestro inconsciente, descubierta por la escuela del psicoanálisis jungiano.