El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, y la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves, han entregado las distinciones de Hijos Predilectos y Medallas de Andalucía 2011 concedidas por el Consejo de Gobierno con motivo del 28F. El acto se ha celebrado en el Teatro de la Maestranza de Sevilla y ha contado con la asistencia de numerosas personalidades del ámbito político, social y cultural. El ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra, presidente de la Comisión Constitucional del Congreso y único diputado que mantiene su escaño ininterrumpidamente desde las Cortes Constituyentes, ha tomado la palabra como Hijo Predilecto en nombre de todos los galardonados, en un discurso en el que ha alternado sus vivencias y los logros de la comunidad en sus treinta años de autonomía. La celebración del Día de Andalucía se había iniciado antes en la cámara autonómica, con un Pleno institucional, la tradicional izada de bandera y la interpretación del himno.

Además del político Alfonso Guerra, la galerista Juana de Aizpuru ha sido también condecorada como Hija Predilecta de Andalucía. Por su parte, las medallas de la comunidad se han entregado a la psicóloga malagueña Carmen de Linares von Schmiterlöw; la Confederación Andaluza de Peñas Flamencas; el futbolista Jesús Navas; la sobrina nieta y legataria de Juan Ramón Jiménez, Carmen Hernández-Pinzón; el cocinero Dani García; el humorista gráfico e ilustrador Juan Ballesta -cuyo galardón ha recogido su mujer, Diana de Pietri-; la bailaora y coreógrafa María Pagés; el deán de la catedral de Jaén, Francisco Juan Martínez Rojas; la soprano Mariola Cantarero, el pintor y escritor Ginés Liébana, y el neurocirujano Ventura Arjona.

Durante su intervención, Alfonso Guerra ha reafirmado su condición de «andaluz español» y ha rechazado que, para expresar sus «raíces andaluzas», tenga que recurrir a la confrontación con las españolas. «Andalucía es mi tierra y es tierra de soñadores», ha defendido el ex vicepresidente del Gobierno, que ha recordado que la comunidad atesora un pasado en el que convivieron la cultura, presente en la «sabiduría popular», y la injusticia ante el analfabetismo y el abandono.

Sentar la dignidad

Frente a ello, se ha definido como un luchador y un soñador más de «otra» Andalucía, «que borrase del pasado la demanda y el clamor por la despensa y la escuela». «Yo soñé una Andalucía que debería estallar de luz y color y sentar su dignidad», ha añadido el ex vicepresidente, para quien el hambre y la guerra «no pudieron quebrar el espíritu libre» de la región.

Guerra ha declarado que Andalucía fue siempre «la tierra de la libertad individual» y que en el cambio que llevó consigo la Constitución «creyó encontrar el propicio momento de su elevación». «Si todas las comunidades regionales de españoles protestaban su propia identidad, la personalidad de Andalucía no era menor, su cultura profunda y superior se alió con los fervorosos deseos de arrasar un bienestar que ofreciera oportunidades iguales a los hasta entonces desiguales», ha asegurado.

Frente a ello, y tras evocar los nombres de Francisco Giner de los Ríos y Pablo Iglesias como acicates para despertar las conciencias, ha señalado que la región fue capaz de afrontar un cambio. «¿Qué testamento, viejo o nuevo, tiene dicho que Andalucía ha de dormir sobre un lecho de desidia y desigualdad?», ha preguntado, al tiempo que ha recordado la lucha por la libertad estuvo acompañada en España y en Andalucía durante la década de los setenta por una «emoción catártica» y «un renacimiento cultural». De esa etapa, ha aludido a la figura del dirigente de UCD Fernando Abril Martorell, del que ha dicho que fue su «adversario principal» pero, a la vez, su «amigo preferente».

Guerra ha realizado un recorrido por sus vivencias personales con las distintas provincias andaluzas como telón de fondo y ha querido representar en su designación como Hijo Predilecto el «nombramiento de muchos hombres y mujeres sencillos y humildes», y de todos aquellos que «han soñado con otra Andalucía». «Una Andalucía orgullosa de su ser, amante de las tradiciones, social y justa», ha subrayado el político, que ha brindado a la comunidad su «gratitud y compromiso». «No me hacéis andaluz, lo era y lo seré hasta el final», ha proclamado.

Acerca del resto de los premiados, ha dicho que simbolizan «el hombre y la mujer, efímero o ideal, aquel para que no existen naciones menores, colectividades inferiores, sino naciones fraternales, las viejas naciones del espíritu». De ellos ha señalado que, antes de este reconocimiento, ya estaban «considerados por quienes los conocen».

Hitos históricos

Tras la intervención de Alfonso Guerra, ha tenido lugar el discurso del presidente de la Junta y la interpretación del himno de la comunidad por el Coro Barroco de Andalucía, que ha entonado la versión del compositor sevillano Manuel Castillo para cuatro voces mixtas y piano. Finalmente, los galardonados han posado para la tradicional foto de familia y han firmado en el Libro de Honor.

La escenografía del Teatro de la Maestranza que ha servido de fondo, y ante la que han seguido el acto las personalidades distinguidas y los 13 consejeros del Gobierno andaluz, ha expuesto imágenes de tres hitos históricos, en concreto, la firma del acta de adhesión de España a las Comunidades Europeas (12 de junio de 1985), la constitución del Parlamento de Andalucía en el Real Alcázar de Sevilla (21 de junio de 1982) y la manifestación por la autonomía de Andalucía (4 de diciembre de 1977).

Entre otros asistentes pertenecientes a la esfera política y social, al acto han asistido el vicepresidente tercero del Gobierno y ex presidente andaluz, Manuel Chaves; la ministra de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar; el delegado del Gobierno en Andalucía, Luis García Garrido; el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, o los secretarios generales de CCOO-A y UGT-A, Francisco Carbonero y Manuel Pastrana, respectivamente. Asimismo, han estado presentes el que fuera presidente del Parlamento andaluz Javier Torres Vela; el ex presidente autonómico José Rodríguez de la Borbolla; el investigador y ex ministro de Sanidad Bernat Soria, y el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, entre otros.