Una nueva oleada de noticias sobre la instalación de puntos de agua reciclada enfrenta al PP en el gobienro municipal con la Mancomunidad {tabs}
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El Ayuntamiento de Marbella, a través de las delegaciones municipales de Medio Ambiente y Parques y Jardines, ha solicitado a la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental la instalación de varios puntos fijos para la captación de agua reciclada procedente de las depuradoras.

El delegado de Medio Ambiente, Antonio Espada, ha explicado que la reclamación, que data desde el inicio de la legislatura, responde al compromiso del Ayuntamiento de “reducir el consumo de agua potable del municipio que se destina a tareas como la limpieza o el riego de jardines públicos y fomentar desde el ámbito local los procedimientos sostenibles de reciclado y reutilización de un recurso natural escaso y vital”.

En concreto, el Consistorio reclama como mínimo la instalación de dos puntos fijos en los polígonos industrial de Marbella y San Pedro Alcántara, aunque, señala el responsable municipal, “harían falta más para conseguir una mayor eficiencia en el ahorro de agua”.

De esta forma, los puntos se situarían en lugares estratégicos e integrados en los recorridos y horarios de la flota de vehículos de limpieza y riego municipales.

Concretamente, el ahorro de agua en el caso de la delegación de limpieza a través de los trabajos de baldeo podría elevarse a más de 7,15 millones de litros cada año.

En el caso de los espacios verdes públicos, la instalación de estos puntos también supondría un importante avance en materia medioambiental.

 

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El consejero delegado de ACOSOL, José Bernal, afirma que la solicitud del Ayuntamiento de Marbella para que desde la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, a través de la empresa pública ACOSOL, se instalen puntos de toma de agua regenerada para el riego en el casco urbano, «no sólo llega tarde, sino que, en una política que sólo ellos entenderán, crea equívocos y desinformación».

La empresa pública ACOSOL, tal como figura en las hemerotecas de los periódicos y en los archivos de televisiones y radios, terminó a finales del pasado año, 2008, un proyecto para la construcción de una tubería de aguas residuales que transportase el agua de terciario de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de La Víbora, en término municipal de Marbella, hasta el casco urbano, cubriendo una distancia de 12 kilómetros. El proyecto también incluía otra tubería de 1,5 kilómetros en dirección a Calahonda.

En este punto “cabe recordar que la alcaldesa de Marbella, Ángeles Muñoz, se abstuvo en la votación como miembro del consejo de administración de ACOSOL, criticando después duramente este y otros proyectos porque no invertían dinero en Marbella, cuando de los 15 millones aprobados en ese consejo, 7,5 iban destinados a obras en término municipal de Marbella”, señala Bernal.

La realización del proyecto, “en este momento, se encuentra en proceso de búsqueda de financiación, ya que debe decidirse qué organismo lo paga, cuál será la participación de la Mancomunidad y ACOSOL, y cómo se integrarán las empresas privadas que se beneficiarán (fundamentalmente campos de golf, muchos de los cuáles no pueden hacer uso del agua reciclada ahora, por no llegar hasta ellos las tuberías, y que deben adaptarse a la ley que obliga al riego total con agua depurada durante 2010)”, explica Bernal, quien insiste en que “al igual que le ocurre al equipo de gobierno de Marbella, todos los grandes proyectos que acomete ACOSOL deben estar financiados por la Junta de Andalucía, a través de la Agencia Andaluza del Agua, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente; o del Gobierno Central, a través del Ministerio de Medio Ambiente”.

Como ejemplo, “todas las grandes inversiones que se están llevando a cabo en Marbella (soterramiento de San Pedro, ampliación del puerto de La Bajadilla, arreglo de colegios, mejora de calles, pasarela sobre el río Verde en Puerto Banús, instalación de islas ecológicas, plan de desarrollo de instalaciones deportivas…etc.) dependen también de los planes del Gobierno Central y la Junta de Andalucía, sin que el Ayuntamiento haya puesto ni un euro», subraya Bernal.

Por todo ello, Bernal opina que «una exigencia del tipo de la que hace el Ayuntamiento no sólo parece fuera de tiempo y lugar, sino que hace sospechar de su intención, máxime cuando el agua que se reclama para el riego lleva puesta a disposición del Ayuntamiento de Marbella desde hace años. Eso sí, como no hay tubería, los camiones cuba del Ayuntamiento deben desplazarse a recogerla hasta un punto instalado en el campo de golf La Dama de Noche, en Nueva Andalucía, o a la propia depuradora, en Las Chapas; pero, a cambio, no se cobra ni un céntimo por ese agua regenerada. Es decir, que el Ayuntamiento, como hacen otros de la Costa del Sol, recibe un agua gratis, pero ahora, además, exige una inversión millonaria a quien le da el servicio sin cobrar nada».

El consejero delegado insiste en el ejemplo de la empresa pública para otras instituciones: «Si hay una empresa que haya antepuesto los intereses medioambientales de la Costa del Sol, y por tanto de Marbella, a otras, esa ha sido ACOSOL, que lo seguirá haciendo sin escatimar, convencidos de que el mantenimiento de nuestro hábitat no sólo es importante socialmente, sino que nos identifica como un destino turístico de calidad frente a los parámetros que hoy aplican muchos de los turistas que son nuestros clientes tradicionales».

José Bernal, además, pide al equipo de gobierno del ayuntamiento de Marbella «responsabilidad y lealtad con el ente mancomunado y el resto de municipios de la Costa del Sol. No se debe utilizar un servicio público ejemplar como ACOSOL y un ente solidario como Mancomunidad como arma arrojadiza política y de beneficio partidista. Desde aquí sólo nos queda pedir colaboración al Ayuntamiento de Marbella en el esfuerzo que estas medidas obligan a todos, instituciones y beneficiarios (campos de golf, empresas con grandes superficies ajardinadas…) para que entendamos que todos debemos poner de nuestra parte para mejorar la Costa del Sol”.

El consejero delegado insiste en volver “a repetir que las piedras en el camino o el intento de utilizar políticamente proyectos que benefician a todos no pueden permitirse en el ámbito de una relación que debe ser cordial y de buena fe por ambas partes».

 

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