El Pleno ha aprobado una nueva ordenanza que dará seguridad jurídica a los propietarios de las licencias de coches de caballos y mejorará la calidad del servicio. Asimismo, en la sesión plenaria se han respaldado las ordenanzas que regularán la protección de bienes y derechos del Ayuntamiento, los espacios públicos, el estacionamiento limitado en las vías públicas y la creación del Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia.

     La concejala de Seguridad Ciudadana, Mª Francisca Caracuel, ha explicado que la ordenanza sobre el transporte de coches de caballos “ha sido consensuada con el colectivo de cocheros del municipio” y adapta la normativa vigente desde el año 1994 “a los cuerpos legales que se han promulgado en estos años” como la Ley Autonómica de Protección de Animales o la Ley de Defensa y Protección a los Consumidores y Usuarios de Andalucía.

     Entre las principales novedades que introduce el texto aprobado inicialmente destaca la limitación de la titularidad a una sola licencia, la prohibición del uso de látigos, la obligatoriedad de utilizar uniforme por parte de los conductores o la recogida de excrementos de la vía pública “para mejorar la imagen de la ciudad y reducir posibles molestias”.

     En cuanto a la normativa referente a la protección del patrimonio municipal, el portavoz del Equipo de Gobierno, Félix Romero, ha precisado que extiende la protección de bienes de uso público local “al resto de bienes propiedad del Ayuntamiento, sean del tipo que sean”.

     Para ello, se arbitran medidas para la recuperación de bienes que hayan sido usurpados, se establecen potestades de deslinde y se configura todo un cuadro de sanciones para quien cause daño al patrimonio municipal, incluyendo las autoridades o personal al servicio del Ayuntamiento que ocasione algún perjuicio por dolo o negligencia.

      El Equipo de Gobierno también ha dado luz verde a una modificación de la ordenanza sobre protección de espacios públicos aprobada el pasado año, una ampliación que, como ha precisado la concejala de Vía Pública, Alicia Jiménez, “responde a peticiones vecinales”. De este modo, la normativa “introduce herramientas para prevenir conductas que aún no generan alarma pero que pueden llegar a dañar la imagen de la ciudad”.

     El texto prohíbe las acrobacias con monopatines, patines o bicicletas en los espacios públicos que no estén habilitados a tal fin; la realización de masajes, tatuajes y la práctica del tarot sin licencia municipal; la ocupación de vía pública por mimos o artistas callejeros que no cuenten con la autorización municipal pertinente y el ofrecimiento y demanda de servicios sexuales en la vía pública.

     Asimismo, el Pleno ha aprobado el proyecto de ordenanza para la implantación de la zona azul en determinadas zonas del término municipal. Romero ha explicado que el estudio elaborado por el Ayuntamiento “está avalado por tres informes de la Asesoría Jurídica, dos de Tráfico y uno de Contratación” y ha subrayado que el objetivo de la iniciativa “es fomentar la rotación y revitalizar el tejido empresarial y no tiene, en ningún caso, un interés recaudatorio”.

     La normativa establece una zona azul en las vías más cercanas al área comercial que no tengan residentes y una zona verde en la que convivirán el uso comercial y residencial que podrá ser utilizada por los residentes mediante una tarjeta autorizada. Gracias a una disposición adicional aprobada por la corporación, la ejecución de la ordenanza se suspende en la zona de San Pedro afectada por las obras del soterramiento hasta la finalización de las mismas.

     La creación de un Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia ha sido otra de las propuestas aprobadas por el Pleno. La concejala de Cultura, Carmen Díaz, ha indicado que se trata de un instrumento que “da un paso más en la política municipal a favor de la infancia” y permitirá que este colectivo “tenga una participación más activa en la sociedad marbellí, fomentando su autonomía y crecimiento”.