Las medidas propuestas en el proyecto de estabilización y acondicionamiento de la playa de la venus impulsado por el ayuntamiento de Marbella en el mes de diciembre de 2022, son contradictorias con el proyecto de regeneración de playa entre la venus y punta del Ancón licitado en enero de 2019 por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y elaborado por la Consultoría a BETANCOURT INGENIEROS S.L.P
Para ecologistas en Acción los dos proyectos suponen un retroceso en la recuperación ynaturalizacióndelasplayasdelcentrodeMarbella, yelincumplimientodeloprevisto en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, donde se marca entre otros objeticos, ”la consolidación de una política de protección costera, la adaptación de la costa a los efectos del cambio climático, la conservación de ecosistemas litorales, y la consolidación de planes de ordenación del espacio marítimo, priorizando las soluciones basadas en la mejora de los ecosistemas frente a la intervención mediante infraestructuras.”
Los objetivos de los proyectos de “estabilización” del Ayuntamiento y del Ministerio se basan una vez más en la construcción de infraestructuras costeras, sin ningún tipo de intervención en reducir los elementos que causan esos daños en nuestras playas .
El Ministerio y el Ayuntamiento tambien incumplen lo previsto en el documento de ESTRATEGIAS PARA LA PROTECCIÓN DE LA COSTA EN LAS PROVINCIAS DE CÁDIZ, MÁLAGA Y ALMERÍA CONSIDERANDO LOS EFECTOS DEL CAMBIO CLIMÁTICO, publicado en el mes de mayo de 2021, elaborado por el Ministerio para la transición Ecológica y reto Demográfico, donde se señala como gran parte del litoral de Marbella como zona de intervención prioritaria a corto plazo y con riesgos por efectos del cambio climático, marcando las playas de la bajadilla y de la venus como puntos críticos de ocupación del DPMT con el mayor nivel de gravedad y proponiendo entre otras medidas la Liberación del DPMT, el restablecimiento del balance sedimentario y la recuperación de elementos naturales.
Cabe citar el poco aprecio que tanto el Ministerio como el Ayuntamiento han mostrado en sus proyectos, por la fauna protegida, por un lado el Ministerio apenas ha mencionado la afección a la avifauna existente en el tramo de costa a intervenir y por otro la decidida actuación del Ayuntamiento por hacer “desaparecer” las especies en peligro de extinción afectadas por su proyecto y burlar con ello lo señalado en la Estrategia para la Conservación de la Lapa ferrugínea (Patella ferruginea) en España y en Andalucía.
En este sentido hay que denunciar que el Ayuntamiento de Marbella ha gastado más dinero y esfuerzos en negar la presencia de esta especie, cuya existencia queda acreditada en el informe que la Demarcación de Costas Andalucía-Mediterráneo contrato a la acredita consultora ambiental TECNOAMBIENTE, que en su preservación y protección.
Señalar por ultimo la falta de estudios sobre la afección de los drenajes de pluviales y de los cauces, en ninguno de los dos proyectos se valora la afección del cauce de los arroyos Huelo y la Represa, arroyos que a pesar de estar parcialmente embovedado y que comparten el mismo punto de desagüe costero, han demostrado que en tormentas cumplen labores de acarreo de agua con carga solida hacia su desembocadura, desde la falda sur de Sierra blanca, a la playa de la venus, llevando una importante cantidad de sedimentos, sedimentos que se van a encontrar con una playa cerrada con un enorme espigón en Y.
El nuevo proyecto de estabilización de la playa de la venus del ayuntamiento con “soluciones” fracasadas de los años 80, es solo un lamentable episodio más, del enfrentamiento politico en el que esta embarcado el equipo de gobierno del ayuntamiento de Marbella con la administración del Estado cuando es de distinto color politico, donde las valoraciones ambientales son sistemáticamente ignoradas y retorcidas y los intereses turísticos de un destino maduro como es Marbella son despreciados. Una situación que lleva a esta ciudad a repetir los errores y las actitudes más radicales y peligrosas de los gobiernos gilistas de los años 90.

Foto. sacada del informe “a toda costa” de Greenpeace