Antonio y María del Carmen son los nombres más comunes entre los andaluces, aunque en las últimas décadas van perdiendo protagonismo a favor de otros habituales entre las generaciones más jóvenes, como Rocío, Cristina, Lucía, Laura, Daniel, David y Alejandro, que ocupan las primeras posiciones desde los años 80, y que corresponden a los andaluces con una edad media inferior a los 25 años.

Éstos son algunos datos incluidos en el informe que publica anualmente el Instituto de Estadística de Andalucía, dependiente de la Consejería de Economía y Hacienda. De él se desprende que los nombres más frecuentes siguen siendo Antonio y María del Carmen, debido a que predominan entre los mayores y que la estructura de población de Andalucía tiene una gran proporción de personas de más de 65 años. Otros nombres poco empleados en épocas más recientes son Dolores, Josefa y José.

Los apellidos presentan un comportamiento más estable en el tiempo. No obstante, la inmigración procedente del extranjero ha provocado que la frecuencia de algunos de ellos se incremente de forma significativa.

Teniendo en cuenta los apellidos con una frecuencia superior a 500 personas en el año 2007, de los que experimentan un mayor crecimiento, en términos relativos, respecto a 2009, cinco son de origen luso (Da Silva, Rodrigues, De Oliveira, Gomes, Gonçalves), tres de origen oriental (Wang, Chen, Lin), uno de origen peruano (Mamani) y otro de origen rumano (Pop).

En el caso de los nombres, los incrementos relativos se deben a dos factores: la inmigración y la natalidad. Muestra de ello es que de los 10 nombres que han presentado una evolución más rápida entre 2007 y 2009, están Ion, Vasile, Gheorghe, Marian, comunes entre la población inmigrante, y Lola, Hugo, Aitana, Daniela, Naiara, Ainara, que son los preferidos para los recién nacidos.