Las playas de Marbella acumulan 237 actas por incumplimiento de las normas municipales desde finales de junio, por encima de las 231 contabilizadas en toda la temporada del verano pasado. El repunte refleja un mayor control sobre los usos indebidos del litoral en plena afluencia veraniega.
La venta ilegal concentra 193 de esas actas, referidas sobre todo a pulseras, bolsos, gafas, ropa deportiva, relojes y bañadores.
Las denuncias alcanzan también a la venta ambulante de comida, a los masajes ofrecidos sin permiso y al paseo de mascotas fuera de las áreas autorizadas.
El operativo que respalda estas actuaciones reúne un centenar de efectivos durante el verano, entre ellos 15 policías locales y 80 vigilantes de playa. Su cometido es compaginar el disfrute de la costa con el respeto a las ordenanzas.
El despliegue suma 17 torres de vigilancia, tres motos acuáticas y tres ambulancias con enfermería, coordinadas desde un punto central en la playa de La Bajadilla.
El municipio habilita el acceso de perros únicamente en las playas de El Pinillo y Ventura del Mar.

