El Muelle de Honor de Puerto Banús acogió anoche la cuarta edición de la Gala Gastronómica de Marbella, una cita que reunió a cerca de 300 invitados y que tuvo como protagonista al chef Mario Sandoval, distinguido con dos estrellas Michelin.
El encuentro contó con el respaldo del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía, dentro de la línea del destino orientada a las experiencias vinculadas a un turismo de calidad. El recinto portuario figura entre los principales reclamos internacionales del municipio y sirvió de escenario para una velada concebida de forma específica para esta edición.
La ciudad suma cinco estrellas Michelin repartidas por su término municipal, junto a una planta hotelera de referencia y una programación deportiva y cultural que completan su oferta. A ese conjunto se añade una propuesta culinaria distribuida por todo el municipio, uno de los rasgos que definen el perfil turístico de Marbella.
El menú diseñado para la ocasión recorrió la identidad de Puerto Banús a partir de productos andaluces y referencias a la diversidad cultural de la Costa del Sol. La carta incluyó una reinterpretación del cóctel de langostinos con frutas tropicales, una lubina de estero andaluza entre ceviche y escabeche con cítricos y vinagre de Jerez, y una elaboración de ternera con especias Ras el Hanout inspirada en la influencia árabe.
La cena se cerró con una tarta de pistacho como último plato de la noche.

